¿Y TÚ POR QUÉ CORRES?

Hay una pregunta que se han hecho millones de personas alguna vez ¿Por qué corro? Muchos contestarán a esta pregunta diciendo que solo corren si les persiguen, es decir únicamente lo hacen si es estrictamente necesario. Realizarse esta pregunta tiene sentido, correr es una actividad dura y a veces puede resultar monótona, requiere esfuerzo, motivación y concentración. Seguro que en la memoria de la mayoría está aquel profesor o entrenador que cuando quería castigar a algún alumno, lo mandaba a dar vueltas al campo de juego. Pero los aficionados a correr o “runners” tienen respuestas distintas. En un antiguo artículo de 1975 ya se apuntaba que la razón que lleva a un individuo a mover las piernas con velocidad durante un tiempo prolongado es tan diferente como diversa es la personalidad, características y circunstancias de las personas que realizan la actividad. En dicho artículo Gisbert explicaba la necesidad de motivar a los corredores para que encuentren el placer con la práctica de la carrera continua (Gisbert 1975). 

Pero no solo los aficionados buscan respuestas, desde el punto de vista de la ciencia también se trata de contestar esta pregunta. Desde hace décadas numerosas investigaciones en el ámbito de la medicina y la psicología han analizado los beneficios que correr genera a quien lo practica: incrementa la salud, mejora el estado de ánimo, ayuda a gestionar el estrés y un largo etc. (Marquez 1995; Moreno 2005; Vivar, Peterson y Van Praag 2015). Pero diferentes grupos de investigación también han tratado de analizar las razones que tienen los deportistas aficionados para dedicar tanto tiempo, sacrificio y esfuerzo a esta actividad deportiva. Un estudio de 2006 realizado por Universidad de Valencia revelaba que la principal razón que encuentran los corredores aficionados para participar en carreras de resistencia tiene que ver con el placer de correr (Llopis y Llopis 2006). Parece que el placer de la actividad misma sigue siendo una de las principales motivaciones que llevan a un corredor a levantarse del sofá o de la cama en un día de fiesta y con mal tiempo. Correr por correr, pero, ¿Qué es exactamente lo que provoca ese placer? Este deporte es duro, a veces hasta duele, pero tiene sus recompensas. Durante años desde el punto de vista biológico se ha atendido a la liberación de endorfinas que se producen en nuestro cuerpo cuando corremos (Ahlgren y Hayward 2012), estas endorfinas actúan como analgésicos naturales proporcionándonos sensaciones de satisfacción y calma al acabar el ejercicio. Sin embargo un reciente estudio publicado en la Academia Nacional de la Ciencia de Estados Unidos (PNAS) ha desvelado que los endocannabinoides (sustancias parecidas al cannabis pero producidas de forma natural por nuestro propio organismo) también juegan un papel importante en esta cuestión (Fuss, Steinle, Bindila et al. 2015). 

Pero si todo es una cuestión de sustancias que se liberan en nuestro organismo ¿Por qué no siempre siento este placer cuando corro? De nuevo el componente psicológico juega un importante papel. La Dopamina, un neurotransmisor muy implicado en las sensaciones de placer se libera en mayor cantidad ante un estímulo interpretado como novedoso (De Luca 2014). En una prueba de larga o media distancia en la que estás tanto tiempo realizando una actividad cíclica y repetitiva, saber en lo que has de centrar tu atención o saber donde deberías focalizarla en cada momento es importante. En realidad todo consiste en hacerle ver a nuestra mente, que por mucho que se parezcan nuestros pasos, sensaciones o paisajes por los que entrenamos cada día, nunca son iguales, siempre hay diferencias entre ellos. Entrenar nuestra mente para apreciar los detalles y ver cada momento como lo que es, instantes únicos e irrepetibles, puede marcar la diferencia entre sentir la actividad como placentera o como rutinaria (Blecharz, Luszczynska, Scholz et al. 2014). 

En el último artículo sobre psicología deportiva “Cómo consigo que mi mente me ayude a ganar” publicada en la web de Psicologar (Psicologar 28 septiembre 2015), argumentamos sobre la importancia de entrenar la mente junto con el cuerpo, para conseguir mejor rendimiento deportivo e incrementar nuestra salud. A pesar de que durante años se ha hablado de mente y cuerpo como entes separados, son en realidad uno solo. Por ello, es importante tener presente que al ejercitar nuestra mente mejoramos físicamente y viceversa. Entrenar tu mente puede marcar la diferencia entre encontrar el placer en correr o solo correr. 

Artículo publicado por el equipo de psicología deportiva de Psicoactiva. 

BIBLIOGRAFÍA 

Ahlgren J y Hayward L. Role of lateral parabrachial opioid receptors in exercise-induced modulation of the hypotensive hemorrhage response in conscious male rats. Behav Brain Res 2012; 226:404-10. 

Blecharz J, Luszczynska A, Scholz U, Schwarzer R, Siekanska M y Cieslak R. Predicting performance and performance satisfaction: mindfulness and beliefs about the ability to deal with social barriers in sport. Anxiety Stress Coping 2014; 27:270-87. 

De Luca M. Habituation of the responsiveness of messolimbic and messocortical dopamine transmission to taste stimuli. Front Integr Neurosci 2014; 4:8-21. 

Fuss J, Steinle J, Bindila L, Auer K, Kirchherr H, Lutz B y Gass P. A runners high depends on cannabinoid receptors in mice. PNAS 2015; 42:13105-13108. 

Gisbert A. Correr es Vivir. Apuntes Medicina Deportiva 1975; 47:157-159. 

Llopis G y Llopis G. Razones para participar en carreras de resistencia. Un estudio con corredores aficionados. Cultura Ciencia y Deporte 2006; 4:33-40. 

Marquez S. Beneficios psicológicos de la actividad física. Rev de Psicol. Gral. Y Aplic. 1995; 48:185-206. 

Moreno A. Incidencia de la Actividad Física en el adulto mayor. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte 2005; 5:222-237. 

Psicologar, área psicología del deporte. Cómo consigo que mi mente me ayude a ganar. www.psicologar.com 2015. http://psicologar.blogspot.com.es/2015/09/como-consigo-que-mi-mente- me-ayude-ganar.html?spref=fb 

Vivar C, Peterson B y Van Praag H. Running rewires the neuronal network of adult-born dentate granule cells. Neuroimage 2015; (Epub ahead of print).