Psicología y emociones: 10 beneficios de la compasión (I)

10 Beneficios sobre la Compasión que la ciencia ha demostrado

En este artículo vamos a tratar de contestar a la pregunta ¿En qué puede beneficiarme practicar la Compasión? En principio esta pregunta puede resultar paradójica ya que uno puede pensar que el beneficio de ser Compasivo, por definición, está en los demás y no en uno mismo, pero la ciencia nos muestra que nuestros cerebros y mentes están diseñados para ser relacionales y empáticos, por ello, cuando actuamos desde una actitud amable y Compasiva es natural que nosotros seamos los mayores beneficiados. Aquí trataremos de recopilar algunos beneficios que diferentes publicaciones científicas otorgan a la práctica de la Compasión.

Lo más importante

  • Las relaciones sociales alcanzan mayor profundidad y son experimentadas de forma más amable cuando practicamos la Compasión
  • Practicar Compasión mejora nuestra salud y favorece la autoestima
  • La compasión es un antídoto para la fatiga emocional

Compasión: Una lista con sus principales Beneficios

En los últimos 30 años aproximadamente, el estudio de la compasión ha revelado que tiene importantes efectos fisiológicos y psicológicos que influyen en el bienestar, abordan las dificultades de salud mental y promueven el comportamiento prosocial. A continuación vamos a señalar 10 de los más importantes beneficios de esta práctica.

1. Proporciona bienestar

Un estudio de Paul Gilbert en 2020 encontró que los individuos que desarrollaban la Compasión a través de la Terapia Centrada en la Compasión (CFT), en comparación con un grupo de control, tenían aumentos en las emociones positivas y un descenso de la actividad simpática del sistema nervioso, con lo que se sentían más relajados y seguros de superar las dificultades del día a día.

2. Mejora la salud

Un estudio piloto de pacientes con dolor lumbar crónico asignados al azar a realizar prácticas de Compasión, tras finalizar, las prácticas de Compasión se asociaron con una mayor disminución del dolor, la ira y la angustia psicológica que el grupo de control (Bohlmeijer E, Prenger R, Taal E, et al., 2010).

3. Desarrolla la inteligencia emocional

La Compasión activa la empatía y el procesamiento emocional en el cerebro como lo han demostrado las publicaciones de Germer y Siegel en 2012.

4. Potencia conexión social

Un estudio de Paul Gilbert en el año 2000 encontró que aquellos participantes en las intervenciones de Terapia Centrada en la Compasión (CFT), informaron haber experimentado más emociones positivas, también reportaron un mayor aumento en la percepción de la conexión social.

5. Refuerza la autoestima

¿Cuántos de nosotros somos esclavos de la autocrítica o la baja autoestima? ¿Cuántos de nosotros no nos cuidamos tan bien como deberíamos? Un estudio de Gilbert e Irons en 2005 encontró que la CFT fue efectiva en las personas autocríticas para reducir la autocrítica y los síntomas depresivos, y mejorar la autocompasión y las emociones positivas. Estos cambios se mantuvieron por más de 3 meses después de la intervención.

6. Efectos notables a corto y largo plazo

Las prácticas de Compasión son eficaces incluso en pequeñas dosis. Un estudio de Germer y Siegel en 2012, encontró mejorías en los sujetos que habían realizado una breve práctica de Compasión (practicada en una sola sesión), en comparación con una tarea de control muy parecida, incluso unos pocos minutos de prácticas de Compasión aumentaron los sentimientos de conexión social y positividad hacia los extraños.
La CFT tiene un impacto a largo plazo. Un estudio de Paul Gilbert en 2020 encontró que el 35% de los participantes de una intervención en prácticas de Compasión que continuaron practicando una vez acabado el tratamiento, experimentaron emociones positivas mejoradas 15 meses después de la intervención. Las emociones positivas se correlacionaron positivamente con la cantidad de minutos dedicados a las prácticas diarias.

7. Mejora la afluencia de emociones positivas

En cuanto a emociones, nuestras mentes pueden ser como “teflón para las emociones positivas y velcro para las negativas” porque tenemos sesgos de negatividad, nuestro cerebro está diseñado para fijarnos en todo lo que va mal (Baumeister et al., 2001). En CFT, tenemos ejercicios que se enfocan específicamente en favorecer la activación de la emoción agradable y el placer, además desarrollamos los efectos más calmantes y tranquilizadores de la satisfacción.

8. Mejora nuestras relaciones sociales

La Compasión parece mejorar tanto las actitudes interpersonales positivas como las emociones. Por ejemplo, el equipo de Gilbert en el año 2000 llevaron a cabo un estudio que examinó los efectos de las prácticas de Compasión en el comportamiento prosocial, y encontraron que, en comparación con un grupo control, el grupo de Compasión mostró un aumento de la conducta de ayuda en un juego de roles y contexto.

9. Nos acerca a vivir en coherencia con nuestros valores

Un proceso importante durante la CFT es retomar el contacto con nuestros valores nucleares, nuestras motivaciones más intrínsecas. Muchas veces, por diferentes circunstancias vitales, acabamos separados de ellos, alinearnos de nuevo con nuestros valores y vivir en coherencia con ellos es fuente de felicidad (Germer C y Siegel R en 2012).

10. Repara las heridas del pasado

La Compasión nos aporta el coraje y las herramientas necesarias para descender a aquellos eventos difíciles del pasado y hacer las paces con nosotros mismos perdonando y soltando aquello que ya no pertenece al presente (Gilbert P, 2020).

«La compasión es una de las hermosas facultades del alma humana»

Séneca

Conclusión

Algunas personas tienen la impresión de que la Compasión solo es buena para aquel que la recibe, pero que tú no te beneficias necesariamente, o incluso que sentir demasiada Compasión acaba debilitándote. Esto suele suceder cuando se confunde Compasión con empatía, la empatía implica la mera percepción con los sentimientos del otro y cuando lo hay, también del sufrimiento del otro y esto puede ser agotador y desbordante, lo cual suele llevar a desconectar con la persona evitando cualquier acción de ayuda; sin embargo, la Compasión implica empatizar con el sufrimiento del otro (o propio si hablamos de autocompasión), pero con una intención de curarlo y prevenirlo, la Compasión te prepara para la acción dentro de tus posibilidades.
Como hemos visto, fomentar la actitud de la Compasión puede motivarnos en conductas prosociales y colaborativas hacia los demás, además nos permite enfrentarnos al sufrimiento sin evitarlo, lidiando directamente con él. Los estudios como los nombrados en este artículo muestran que cultivar una actitud de compasión genuina puede ser parte de la vacunación contra el desgaste emocional.

Referencias